Entrada destacada

COMO QUIEREN SER CUIDADOS LAS PERSONAS MAYORES

Os invito a ver este vídeo, para comprender como quieren y querremos, (cuando seamos personas mayores ) ser cuidados, para reflexionar......

lunes, 5 de octubre de 2015

COMUNICACIÓN CON LOS FAMILIARES Y EL ENTORNO DE LA PERSONA USUARIA.


La familia es muy importante para la persona dependiente y en general el vínculo afectivo que mantiene con ella es más fuerte que la que mantiene con otros grupos social. Por ello debemos de cuidar la relación entre la institución y la familia del usuario dándole y orientándole en la información que precise. De igual forma la familia resulta una fuente de información para la institución. El usuario va a percibir y captar de forma positiva la coordinación entre familia e institución.

La información básica y más importante que se le va a transmitir a la familia del usuario es la información sobre los protocolos de actuación, cuáles son los más adecuados y frecuentes para su caso particular y en qué consisten. Esto hace partícipe a la familia de la planificación de intervención con el residente, aumentando su sensación de control sobre la situación.

Igualmente hay que comunicar a la familia informaciones sobre la adaptación del residente al centro, estado de ánimo y de salud, progresos o evolución de su dependencia, las relaciones con otros compañeros y otros datos relevantes.

Estas comunicaciones deberemos realizarlas de forma clara, transmitiendo tranquilidad cuando las noticias sean negativas y haciendo uso de expresiones no verbales que reafirmen la actitud comunicativa. Deberemos demostrar apoyo emocional. Nunca dar una información y marcharnos inmediatamente, sino esperar a sus respuestas y atender a sus consultas.

Además la comunicación con la familia cumple la función de asesoramiento favoreciendo la comunicación de la persona dependiente con ellos mismos e intentando corregir actitudes negativas que pudieran estar manteniendo.

A veces, la familia decide mantener a los niños pequeños alejados de la situación, pensando que les desagradaría, sin embargo la compañía infantil puede transmitir alegría y disminuir la seriedad y tensiones, beneficiando tanto a la normalización de la situación familiar, como al estado de ánimo del usuario. Así el personal del centro se lo comunicará a la familia.

En el caso de que la persona dependiente no mantenga relación con la familia, podemos acudir a amigos, vecinos... los cuales pueden intervenir reforzando el apoyo psicosocial hacia el usuario.

Existen una serie de valores que deben guiar la práctica psicosociosanitaria dentro de la institución, en el ámbito de las relaciones con los familiares, con el objetivo de alcanzar una atención de calidad tanto para el usuario como para su grupo familiar:


- Principio de individualización: cada unidad familiar es única y presenta necesidades propias, por lo que deberán ser atendidas de forma personalizada y respetando su ritmo, así como sus particularidades socioculturales.

- Principio de orientación a las necesidades: los profesionales atenderán de forma rápida y efectiva a las demandas y expectativas surgidas desde la unidad familiar, anticipándose a la aparición de nuevas necesidades y evaluando la satisfacción lograda.

- Principio de referente afectivo: la familia debe ser valorada como un elemento afectivo clave para la persona dependiente.

- Principio de coordinación: el programa de apoyo establecido para la unidad familiar debe estar en consonancia con el tratamiento individualizado del usuario.

- Principio de comunicación continua: el centro establecerá los dispositivos oportunos para informar y asesorar a la familia puntualmente de la atención que se presta a su familiar, contando con su participación y colaboración y de forma expresa escuchando y respetando sus opiniones.